domingo, diciembre 04, 2016

Don Quijote y el rosario.



Puede parecer extraño que el mismísimo Don Quijote rezase el rosario. Y sin embargo así se desprende de la lectura de los siguientes pasajes: 


En el c. XXVI de la 1 parte: “Donde se prosiguen las finezas que de enamorado hizo Don Quijote, en Sierra Morena", dice Cervantes que el buen hidalgo, queriendo imitar a Amadís de Gaula: ,
“...lo más que él (Amadís) hizo fue rezar; y así haré yo, y sirviéndole de rosario unas agallas grandes de alcornoque, de que hizo un diez, y que ensartó, lo que le fatigaba mucho era no hallar por allí otro ermitaño que le confesase y con quien consolarse...” 


Aunque en esta primera salida Don Quijote no llevaba rosario por lo que se sirve de un improvisado ábaco hecho con el fruto del alcornoque, sin embargo en el c. XLVI de la 11 parte (donde se habla “Del temeroso espanto cencerril y gatuno que recibió Don Quijote en el discurso de los amores de la enamorada Altisidora”), lo encontramos saltando de la cama y...
“... púsose en la cabeza una montera de terciopelo verde guarnecida de pasamanos de plata... asió una gran rosario que consigo continuo traía... y salió a la antesala donde el duque y la duquesa estaban ya vestidos y como aguardándole...”.

Algo debía de inquietar el rosario al buen hidalgo ya que en la visión de la Cueva de Montesino (e. XXIII, 11 parte) al describir al “venerable anciano vestido con un capuz de bayeta morada” añade que “... no traía arma ninguna, sino un rosario de cuentas en la mano, mayores que medianas nueces, y los dieces asimismo como huevos medianos de avestruz...”.

Aquel rosario no sólo servía a Don Quijote para rezar sino para contar, según leemos en el c. LXXI de la II parte, como hacen los árabes con el suyo. Yendo de regreso con su escudero a la aldea, queriendo pagar con azotes el desencanto de Dulcinea, convence a su escudero a que cumpla dicha disciplina, y “...porque no pierdas por, carta de más ni de menos, yo estaré desde aparte contando por este rosario los azotes que te dieres”, lo cual indica que lo tuvo consigo, al menos durante todo el tercer viaje hasta el regreso a su pueblo.

Finalmente en el c. L (II) hay una lacónica descripción a propósito de la sarta que Teresa Panza traía colgada al cuello:
“las avemarías y los padrenuestros son de oro de martillo, y yo soy gobernadora”.
Leido en hispanismo.org

martes, octubre 18, 2016

Esposa del Espíritu Santo



La Virgen María puede ser llamada con derecho: « Esposa del Espíritu Santo». Ese nombre conocido en la tradición patrística y en la teología es sugerida en el Nuevo Testamento.

«Es una analogía explica el Padre Kolbe, citado por el Papa Juan Pablo II, que deja entrever la unión inefable, íntima y fecunda entre el Espíritu Santo y María. El Espíritu establece su propia morada en María en el momento mismo en que ella vino a la vida: toma posesión absoluta y la compenetra totalmente, el nombre de Esposa del Espíritu Santo es una expresión lejana, pálida e imperfecta de esa unión».


San Maximiliano Kolbe citado por San Juan-Pablo II,
Homilía del 8 de diciembre 1982 en Santa-María-Mayor

jueves, octubre 13, 2016

¿ Es cierto que Santa Teresa de Calcuta dijo que el peor mal del mundo es la comunión en la mano?

Madre Teresa: Sobre recibir la Sagrada Comunión en la mano.
Clarificación acerca de lo supuestamente dicho por Madre Teresa: "La cosa que me pone más triste..."

Con respecto a la recepción de la Sagrada Comunión, la Iglesia establece: [se traduce del comunicado en vez de usar una traducción directa de la Instrucción al español]
"Aunque cada uno de los fieles tiene siempre el derecho de recibir la Sagrada Comunión en la boca, según su elección, si cualquier comulgante deseara recibir el Sacramento en la mano, en las áreas donde la Conferencia de Obispos con la aprobación de la Sede Apostólica ha dado permiso, la Sagrada Hostia le deberá así ser administrada. Sin embargo, se debera poner especial cuidado para asegurar que la Sagrada Hostia sea consumida por el comulgante en la presencia del ministro, de modo que nadie se retire llevando las especies Eucarísticas en su mano. Si existe un riesgo de profanación, entonces la Sagrada Comunión no deberá ser dada en la mano a los fieles."
("Instrucción  Redemptionis Sacramentum" de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de Los Sacramentos-).

Madre Teresa no habría contradicho a la Iglesia. Sobre la manera de recibir la Sagrada Comunión, ella escribió a sus hermanas: " Sobre el permiso que los Obispos han dado desde hace algunos años para recibir la Sagrada Comunión en la mano. Esto es permitido, pero no es una orden, ... como M.C.S. [Misioneras de la Caridad], nosotras hemos elegido recibir en la lengua la Sagrada Comunión. Si se les pregunta acerca [de ello], no entren en discusiones - "que todo espíritu alabe al Señor" - pero oremos para que todo sea hecho para la mayor gloria de Dios y el bien de la Iglesia."

Usted cita "Por donde quiera que yo voy en todo el mundo, la cosa que me pone más triste es ver a la gente recibir la Comunión en la mano". Esta frase no nos parece auténtica . Nosotras nunca hemos escuchado a Madre Teresa decir esas palabras ni las hemos leído en sus escritos. Una cosa que Madre Teresa solía repetir muy frecuentemente era: "...El mayor destructor de la paz hoy en día es el aborto, pues es una guerra en contra del niño, un asesinato directo del niño inocente, asesinado por su propia madre... el mayor destructor del amor y la paz es el aborto".

Es un traduccion que ayude a hacer, el original:
http://www.motherteresa.org/08_info/ReceivingC.html

miércoles, octubre 12, 2016

Conoce la carta del niño mártir de la cristiada.



Cotija, 6 de febrero de 1928.




Mi querida mamá: Fui hecho prisionero en combate en este día. Creo que en los momentos actuales voy a morir, pero no importa, mamá. Resígnate a la voluntad de Dios. No te preocupes por mi muerte, que es lo que me mortifica; antes diles a mis hermanos que sigan el ejemplo que les dejó su hermano el más chico. Y tú haz la voluntad de Dios, ten valor y mándame la bendición juntamente con la de mi padre. Salúdame a todos por última vez y tú recibe el corazón de tu hijo que tanto te quiere y verte antes de morir deseaba.




José Sánchez del Río.

viernes, junio 24, 2016

NUESTROS ADORADOS PERROS


NUESTROS ADORADOS PERROS

Por Felipe Gómez


Perros que parecen niños, que aúllan como si pronunciaran palabras, perros amados o incluso adorados por sus dueños, se han tomado las redes sociales.

Ya no podemos asegurar que el perro sea el mejor amigo del hombre, hoy, pareciera que es el hombre el mejor amigo del perro.

Les pagamos guarderías, alimentación costosa, ropas, joyas y coches para pasearlos. Tienen medicina prepagada, les hacemos trabajos odontológicos, acupuntura, masajes.
Concursan en pasarelas, viajan con nosotros en avión, a veces en primera clase, pagamos para que los saquen de paseo, y los educamos en escuelas de adiestramiento.

Creamos tiendas especializadas para alimentarlos, restaurantes, boutiques, salones de belleza.
Pagamos costosas cesáreas, les llamamos: "mis bebés, los niños de la casa o nuestros hijos".

Al morir algunos son enterrados en cementerios, les llevamos flores a sus tumbas, incluso los disecamos para poder gozar de su constante compañía o les hacemos monumentos.

Aprovechando la imagen del Papa, afirman algunos, que el santo padre dice ahora que existe el cielo para los perros. Que los veremos cómo angelitos ladrando y saltando a nuestro lado cuando abandonemos esta vida terrena.

Mis amigos y hermanos.
El perro desde tiempos inmemoriales, era un vigilante, un guardián y hasta un perseguidor de plagas. El perro era un cazador, un compañero fiel de trabajo, un pastor.
Que nos pasó? Porque se volvió un dios?

Nos duele el maltrato de un perro callejero, nos encanta ver como un perro que estaba en los huesos hoy tiene un hogar, pero dejamos a nuestros niños morir de hambre!
Les buscamos dueño, pero no nos conmueve la orfandad de miles de niños que no saben que es el amor de una familia.

En qué momento decidimos gastarnos hasta el último centavo en la manutención de una criatura de cuatro patas, pero le negamos alimentación, sueldos justos y calidad de vida a un celador, un obrero o una empleada de servicio? Porque tanto por un animal y tan poco por nuestros hermanos?

Qué pasó en nuestros corazones, para que fueran los animales, los dueños de nuestro más profundos sentimientos?

Es por su fidelidad? Acaso un bebé es infiel? Es por su cariño desinteresado? Acaso un niño quiere llevarse todos nuestros bienes materiales?

Moises descendiendo del monte Horeb, y se encontró al pueblo adorando un becerro de oro y rindiéndole sacrificios.
Cuidado! que no nos encuentre el Señor cuando regrese, adorando a nuestras mascotas, mientras dejamos morir de hambre a nuestros hermanos.

Amar a la creación es un comportamiento obvio, pues podemos descubrir en ella la mano del Creador. Pero ese nuevo panteismo en el cual nos atrevemos a endiosar a un perro, está muy, pero muy mal.

No adoremos a nadie más que a Dios. No pongamos nuestro corazón sino en El.
No nos sigamos haciendo ídolos de barro, consintiendo a nuestra mascota, mientras somos capaces de negarle una caricia y el buen trato a nuestro prójimo, quien sí han sido creado a imagen y semejanza de Dios.

bríndele cuidados, trátelo bien, pero nunca olvide que el hombre, el anciano, ese niño abandonado, ese mendigo, su propia familia olvidada, vale miles de veces más que ese animal a quien nos hemos atrevido a llamar nuestro mejor amigo.

Que yo recuerde, es Jesús nuestro mejor amigo y no un animal. Y todo lo que hagamos hacia cualquier ser humano, es al mismo Dios a quien se lo estamos haciendo.

Dios nos bendiga

viernes, marzo 18, 2016




¿Quién es usted para juzgar a los demás?
Por el Dr. Paul Copan

Sin Duda,
Mateo 7:1 es el versículo más citado en la actualidad:
“No Juzguéis, para que no seáis juzgados”.



Su significado se ha tergiversado para indicar que no podemos decir que las acciones o el estilo de vida de alguien están equivocados. Sin embargo cuando una persona dice: “No juzgue”, lo está juzgando a usted por haber juzgado a otro; Es como implícitamente decir “¡usted se equivocó al decir que otra persona procedió de manera equivocada!” Es evidente que no podemos evitar emitir juicios morales. Además, en el mismo contexto de este versículo citado con frecuencia, Jesús emitió un juicio moral y empleo metáforas sobre “perros” y “cerdos”
(Mateo 7:6) para referirse a ciertas personas y señalar NO debemos seguir presentándose la gracia de Dios a los que siempre se burlan y ridiculizan. Esto es un juicio. Llega un momento en que tenemos que sacudir el polvo de nuestros pies y ocuparnos de los más receptivos (Mateo 10:14; Hechos 13:51). Por otra parte, Jesús ordenó lo siguiente: “No juzguéis según las apariencias sino juzgad con justo juicio” (Juan 7:24, énfasis agregado).

¿Cómo resolvemos esta aparente contradicción? Teniendo en cuenta el espíritu con el que juzgamos. ¿Pensamos que somos superiores (la actitud que Jesús condenó) o evaluamos las acciones y las actitudes con espíritu de humildad y un sincero interés luego de considerar nuestras propias debilidades
(1 Co. 10:13; Ga. 6:1)? En Mt. 7:5, Jesús nos dijo que, en primer lugar, nos examinemos personalmente (sacar la viga de nuestros propios ojos) para luego poder ayudar a nuestros hermanos (sacar la paja de sus ojos). Entonces sí es posible juzgar, pero solo después de un autoexamen. La clase de juicio equivocado es el condenatorio. El juicio correcto consiste en evaluar de manera apropiada las cuestiones morales (o doctrinales) con una actitud humilde y servicial. (En 1 Co. 5:5, se requiere que la iglesia juzgue—e incluso expulse—a un miembro de la congragación por su conducta sexual deshonesta). Debemos tratar a los demás como queremos ser tratados (comp. Mt. 7:12) y pensar: Le podría pasar a cualquiera.

Por lo tanto, al hablar del tema de juzgar a los demás, en primer lugar hay que especificar que se quiere decir con la palabra “juzgar”, ya que esto puede servir como parámetro para determinar el tipo correcto e incorrecto de juicio. Debemos atrevernos a efectuar juicios morales y no podemos evadirlos, pero debemos hacerlo justamente y bajo los mismos parámetros que la Escritura nos dicta.

Amén!

viernes, septiembre 04, 2015

Sola Scriptura VS Iglesia



Sola Scriptura VS Iglesia




El que la Biblia no sea la única fuente de Autoridad no significa que toda la doctrina católica no esté latente en la misma.




Es una necedad querer sacarlo todo de la Biblia, pero no es necedad afirmar que La Doctrina Católica vibra en toda la Sagrada Escritura; o mejor dicho, toda la Sagrada Escritura cobra sentido y vida en la Iglesia Católica.




Limitarnos a sólo la Biblia es limitar a Dios; las Escrituras dan testimonio de Jesucristo; pero más aún, La Iglesia es la que da testimonio vivo (en carne propia) de Jesucristo (la fe no viene por el leer...). Porque los Fariseos y Escribas estudiaban las Escrituras ya que creían tener vida eterna en ellas; y Jesús les dice que no, que la vida eterna es él, y esas mismas escrituras en las que quieren encontrar la vida eterna, son las que hablan de él. Y luego, Jesucristo instituye una Iglesia para dar testimonio de él.




1. Los que escudriñan las Escrituras creyendo encontrar en ellas la Vida Eterna, son retados por Jesús...


Vosotros escudriñáis las Escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí; y vosotros no queréis venir a mí para tener vida. (Jn 5,39-40)

La vida está en Jesucristo, no en estudiar las escrituras. Lo que está diciendo Jesús, es "ustedes estudian y estudian la Biblia y no quieren venir a mí, cuando la Misma Biblia les habla de mí!". (parafraseando).




Y antes de que cuestionase a aquellos "eruditos bíblicos", el Señor aclaró algo...




2. No se puede fundamentar que la Biblia sea Palabra de Dios con la misma Biblia. Dijo Jesús...


Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no sería válido. (Jn 5,31)




El Señor nos enseña que no se puede dar testimonio de sí mismo, entonces la Biblia no puede dar testimonio de sí misma.




3. Al Señor lo conocemos por sus obras, pero sobre todo, porque se ha revelado.




Al Hijo de Dios lo podemos conocer porque se ha revelado, y no de manera absolutista en el Libro Sagrado, sino que irrumpió en la Historia, en la vida de personas concretas, en el tiempo, en el mundo. Y cuando esto ocurrió, en la plenitud de los tiempos, Aquellos que tenían la misión de dar a conocer la Buena Nueva, pusieron por escrito, después de mucho tiempo, sus propios testimonios. Es lo que hoy conocemos como parte de la "Biblia" (los evangelios).


Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado. Y el Padre, que me ha enviado, es el que ha dado testimonio de mí. Vosotros no habéis oído nunca su voz, ni habéis visto nunca su rostro, (Jn 5,36-37)




4. La Iglesia es la que debe dar testimonio de Jesucristo




Por tanto, cómo conoceremos a Jesús? por la predicación de la Iglesia. La Iglesia es la que tiene la misión de transmitir la Buena Nueva, el Evangelio de la Gracia de Jesucristo. Y la Iglesia lo hace de múltiples formas: Ya con la Sagrada Escritura, las Imágenes (para los que no saben leer), las Buenas Obras, la lucha por la Paz, la Santidad de Vida, y sobre todo... el Martirio (testimonio total).




Es todo esto lo que la Iglesia hace para dar testimonio de Jesucristo, como las obras del Padre daban testimonio de él:Pero yo no considero mi vida digna de estima, con tal que lleve a término mi carrera y el ministerio que he recibido del Señor Jesús: dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios. (Act 20,24)




5. Apologética con No católicos: Escuchar la voz de los Apóstoles en la Sagrada Escritura y en sus Sucesores




Ergo, es una gran forma de hacer defensa de la fe... como Iglesia, con el Testimonio... Nuestra vida debe ser empapada de la Sagrada Escritura (lo que no precisamente es leerla, los que no saben leer, se alimentan de ella en la Sagrada Liturgia), de Buenas Obras, de Santidad, y en el más glorioso de los casos... del Martirio.




Ahora bien, a esto hay que añadirle que hay quienes atacan deliberadamente la fe de la Iglesia. Sin omitir lo primero (ser testigos de Jesucristo) debemos dar un paso más... "dar razón de nuestra esperanza".




Para eso, conviene defender, tanto por la Sagrada Escritura como por el Testimonio de la Iglesia en todos los Siglos, (Biblia + Historia), LA SANA DOCTRINA. Y en esa misma Historia debemos reconocer que siempre ha habido un Magisterio... es decir, un punto de referencia para la Sana Doctrina, y esa referencia son los Apóstoles y sus sucesores.




Por lo tanto, el que desea "dar razón" además de dar testimonio, debe conocer el Magisterio de la Iglesia porque es el mismo Espíritu Santo el que lo ha estado guiando. El Espíritu Santo y los Apóstoles, son inseparables, El Espíritu Santo da testimonio de Jesucristo; y también los Apóstoles:


Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre,él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. (Jn 15,26-27)




Esto significa que los Apóstoles y sus sucesores (esto es lo que llamamos Magisterio de la Iglesia) han sido siempre guiados por el Espíritu Santo hasta la verdad completa.


Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir. (Jn 16,13)




Porque hay quien escucha a los Apóstoles y sus Sucesores (Magisterio) y tiene el Espíritu de la Verdad.

Pero hay quien no los escucha e inventan su propia doctrina, aunque digan que se basan en el testimonio Escrito de la Iglesia del Dios Vivo - columna y baluarte de la Verdad- (la Biblia); éstos son guiados por el espíritu del error...


Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado. (Lc 10,16)


Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, antes bien, examinad si los espíritus son de Dios, pues muchos falsos profetas han venido al mundo. [...]
Nosotros somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha, el que no es de Dios no nos escucha. En esto reconocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error. (1Jn 4,1.6)



Por Lancelot.

jueves, agosto 13, 2015

Pedagogía.

San Juan Bosco decía que sólo eran necesarias dos cosas para llevar bien un colegio católico: la eucaristía y la confesión

lunes, agosto 25, 2014

Pretextos para creer en la santa muerte.

Por Apóstoles de la palabra.

1. “Es la entidad espiritual más poderosa que existe”.



No es verdad. La entidad espiritual más poderosa que existe se llama Dios, que combina maravillosamente al amor y el poder, la fuerza y la ternura, la grandeza sin medida con la más grande paciencia.




Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tiene seis alas llenas de ojos alrededor y por dentro, y no cesan de repetir día y noche: Santo, santo, santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, es y ha de venir (Ap 4, 8).




Vuelvan a ti, Señor y Dios nuestro, la gloria, el honor y el poder, pues tú lo mereces. Tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas (Ap 4, 11).




Nuestro Señor Jesucristo dijo acerca de sí mismo:




Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el Cielo y en la tierra (Mt 28, 18).




2. “Es la que va a venir por uno cuando llegue el momento de nuestro fin, por eso hay que estar bien con ella”.


No podemos hablar de “ella”, pues la muerte no es una persona. La muerte es sólo el término de la vida y no tiene existencia física y espiritual. Para decirlo en una sola frase: la Santa Muerte no existe.

Por otra parte, la Biblia señala que el día de nuestra muerte vendrán los ángeles de Dios para llevarnos a la presencia de Dios, donde nos reuniremos también con los amigos de Dios que se nos han adelantado, como Abraham, nuestro padre en la fe. Es lo que le sucedió al pobre Lázaro.

Murió el pobre y fue llevado por los ángeles junto a Abraham (Lc 16, 22).




3. “Es un ángel de Dios”.

No es verdad. La Biblia dice que los ángeles son “espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de los que han de heredar la salvación” (Hb 1, 14). Cuando se habla de la muerte se dice que es consecuencia de la desobediencia, un fruto del pecado cometido por instigación del Diablo.

Y Yavé Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: «Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín, pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que morirás.» (Gn 2, 16-17).

Dios creó al hombre para que no pereciera y lo hizo a imagen de su propia naturaleza, pero por la envidia del demonio entró la muerte en el mundo, y los que pertenecen a él tienen que padecerla (Sab 2, 23-24).

Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron (Rm 5, 12).

Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Rm 6, 23).




4. “Es muy milagrosa. Ella sí concede lo que se le pide”

¿Qué decir al respecto? Hay confusión entre causa y efecto. Se atribuye a la Santa Muerte una supuesta intervención sin que necesariamente sea cierto, puesto que, conviene decirlo una vez más, la Santa Muerte no existe.

Por otra parte, diversos exorcistas mexicanos hablan de una creciente influencia satánica en personas que dan culto a la Santa Muerte. Además, los devotos de este extraño culto hablan de supuestas apariciones e intervenciones de la Santa Muerte cuando les toca vivir situaciones de riesgo o peligro inminente.

Teniendo presente esto, ¿no sería conveniente tener estas palabras del apóstol san Pablo?

Su táctica no debe sorprendernos, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. No es de extrañar, entonces, que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Pero su fin será digno de sus obras (2Cor 11, 14-15).

San Pablo escribe con conocimiento de causa. Él ha enfrentado este tipo de problemas en su ministerio apostólico:

Un día, mientras nos dirigíamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha poseída de un espíritu de adivinación, que daba mucha ganancia a sus patrones adivinando la suerte. Ella comenzó a seguirnos, a Pablo y a nosotros, gritando: «Esos hombres son los servidores del Dios Altísimo, que les anuncian a ustedes el camino de la salvación». Así lo hizo durante varios días, hasta que al fin Pablo se cansó y, dándose vuelta, dijo al espíritu: «Yo te ordeno en nombre de Jesucristo que salgas de esta mujer», y en ese mismo momento el espíritu salió de ella (Hch 16, 16-18).

Como se ve, estas intervenciones no provienen de Dios, sino de espíritus malignos, disfrazados de bondad. El lobo sabe vestirse de oveja para engañar y destruir. Mucho cuidado.

No hay que olvidar que algunas vertientes del culto a la Santa Muerte están muy relacionadas con la brujería, la santería, el esoterismo y el ocultismo y a prácticas como los “amarres”, “retiros”, etc., que implican un alejamiento progresivo de Dios y la apertura a fuerzas desconocidas, como bien lo advierte san Pablo en Ef 6, 10ss.

Un motivo más para alejarse de tan extraño culto y volver al Padre celestial, que espera siempre con los brazos abiertos a nosotros, que con frecuencia somos hijos pródigos (cfr. Lc 15, 11-32).




5. “Es muy vengativa. Se desquita de uno si no se le cumple lo que se prometió”.
Este es el motivo que presentan los devotos para seguir dándole culto a la llamada Santa Muerte, a pesar de que se dan cuenta de que está mal. Es un miedo hasta cierto punto irracional.

¿Qué hacer? Tomar una decisión de una vez para siempre: servir al Señor o dar culto a la Santa Muerte. Acuérdate: No se puede servir a dos señores (cfr. Mt 6,24).

Por lo tanto, amen al Señor y sírvanlo con toda sinceridad, dejen de lado a los dioses (…) y sirvan al Señor. Y si no están dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quien quieren servir: a los dioses que sirvieron sus padres (…), que yo y mi familia serviremos al Señor (Jos 24, 14-15).

Si amas y confías en el Señor, recuerda que Él está cerca de ti para protegerte y cuidarte. Renuncia a ese culto y no tengas miedo: Dios está contigo.

Y ahora, así te habla Yavé, que te ha creado, Jacob, o que te ha formado, Israel. No temas, porque yo te he rescatado; te he llamado por tu nombre, tú eres mío. Si atraviesas el río, yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente. Si pasas por medio de las llamas, no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás. Pues yo soy Yavé, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador. (…) Porque tú vales mucho a mis ojos. (…) No temas, pues, ya que yo estoy contigo (Is 43, 1-5).




Conclusión

Para creer en la Santa Muerte sus devotos presentan estos pretextos. Es importante ayudarles, con la caridad debida, a darse cuenta de que no son lo suficientemente sólidos para entrar en este extraño culto.

Les está sucediendo lo que le ocurrió al pueblo de Israel:

Y mi pueblo cambia a su Dios glorioso por algo que no sirve. Que los cielos se asombren y tiemblen espantados por eso, palabra de Yavé; doble falta ha cometido mi pueblo: me ha abandonado a mí, que soy manantial de aguas vivas, y se han cavado pozos, pozos agrietados que no retendrán el agua (Jer 2, 11b-13).

domingo, agosto 24, 2014

La guerra contra la Cruz.



El profesor Lucifer y el monje Miguel viajan por casualidad juntos en un avión, y cuando sobrevuelan una catedral Lucifer blasfema contra la cruz.
"Estoy penando si esa blasfemia te ayuda en algo -le dice el monje-. Escucha esta historia:


Conocí a un hombre como tú; él también odiaba al crucifijo; lo eliminó de su casa, del cuello de su mujer, hasta de sus cuadros; decía que era feo, símbolo de barbarie, contrario al gozo y a la vida. Pero su furia llegó a más todavía: un día trepó al campanario de una iglesia, arrancó la cruz y la arrojó desde lo alto.


Este odio terminó transformándose primero en delirio y después en locura furiosa. Una tarde de verano se detuvo, fumando su pipa, ante una larguísima empalizada; no brillaba ninguna luz, no se movía ni una hoja, pero creyó ver la larga empalizada transformada en un ejército de cruces, unidas entre sí colina arriba y valle abajo. Entonces,blandiendo el bastón, arremetió contra la empalizada, como contra un batallón enemigo.


A lo largo de todo el camino fue destrozando y arrancando los palos que encontraba a su paso. Odiaba la cruz, y cada palo era para él una cruz.

Al llegar a su casa seguía viendo cruces por todas partes, pateó los muebles, les prendió fuego, ya la mañana siguiente lo encontraron cadáver en el río.


Entonces, el profesor Lucifer, mordiéndose los labios, mira al anciano monje y le dice:"Esta historia te la has inventado tú".


"Sí, responde Miguel, acabo de inventarla; pero expresa muy bien lo que estáis haciendo tú y tus amigos incrédulos. Comenzáis por despedazar la cruz y termináis por destruir el mundo".



Chesterton En su libro "La Esfera y la Cruz".